¡A la carrera sale mejor!
Nos hemos acercado a los estudios Villa Tapia, como le
llaman ellos, y esto es lo que nos han contado:
Este año el maestro no tenía ganas de formar la murga pero
pasadas las navidades y sus "galas" con Las Marías, estos viejos carnavaleros,
escuchando a las primeras agrupaciones ensayar, se "calientan" y proponen al maestro hacer algo para "echar el
rato".
El viernes veinte de enero, Bernardo convoca a varios miembros
de la murga y a componentes de la charanga de la Peña la Cruz del Mar que
querían salir, y les propone empezar los ensayos. Algunos lo consideraron un
disparate el empezar en esas fechas, pero otros se comprometen y el domingo
veintidós de enero se reúnen y teniendo el maestro el local de ensayos
empapelado con improvisadas pizarras de cartón donde se podía leer en este
orden: presentación, cuplé 1, cuplé 2, estribillo, pasodoble 1, pasodoble 2 y
el popurrit.
Sorprendidos pero motivados, comienzan a ensayar, Algunos lo
creyeron una locura y se retiraron. Al final, con once componentes, el día once
de febrero se presentan en la Peña la Cruz del Mar, para participar en el concurso
al mejor piropo a Chipiona que, como ellos cuentan, "el jurado no supo
escucharlo, lo mismo que hizo el pasado año. Aunque confían que la gente en la
calle los premien como el año anterior. Ya que el recibimiento en la peña fue
muy grato, pues nadie se esperaba que hubiéramos hecho en tan poco tiempo el
repertorio, prácticamente en dos semanas".
La ilusión de estos viejos carnavaleros es salir todos los
días a la calle en la semana de carnaval y si es posible, como en el año
anterior, regalar una sonrisa.